Roadtrip: de Madrid a Milán

Puerto de Montecarlo (Mónaco)

Este último verano viajamos a Italia, concretamente a un pequeño pueblo llamado Avigliana, a los pies de los Alpes. Teníamos dos opciones, o coger un vuelo hasta allí y plantarnos en apenas dos horas, o bien, coger el coche y hacer un roadtrip a la locura.

Antes de nada, ir en coche hasta Italia es caro, bastante caro. Practicamente desde que entras en Cataluña hasta que llegas a Turín estás en carreteras de peaje. Y si hablamos del consumo de combustible, pues otro gasto añadido.

En esta entrada queremos contar nuestra experiencia y daros consejos por si os pica el gusanillo y queréis hacerlo también. Nosotros lo hemos hecho desde Madrid, pero en España, hasta llegar a  Cataluña, no hay complicaciones ni apenas peajes, por lo que no es ningún problema.

Obviamente hay alternativas pagando menos peajes. Si optas por estas alternativas, sacrificarás tiempo, gastarás más combustible y algunas carreteras están en un estado bastante lamentable.

Primera Etapa: Desde Madrid a Tossa de Mar

En esta primera etapa salimos desde Madrid, muy prontito para poder aprovechar bien el día. Terminaremos en Girona, más concretamente en el pueblo de Tossa de Mar. Decidimos hacer la primera parada aquí porque nos habían recomendado este sitio muchas veces, aunque no habíamos podido ir hasta entonces.

El trayecto en sí no tiene mucha historia. Para salir de la capital cogimos la A-2 dirección Barcelona. El tramo está libre de peajes hasta llegar a Zaragoza. Una parada opcional podría ser ver la capital aragonesa, pero nosotros ya la habíamos visto y decidimos seguir. Tras pasar Zaragoza, en el pueblo de Alfajarín habrá dos alternativas, una ir por peajes y otra ir por la antigua N-II (Nacional).

Kilómetros etapa: 700 km
Tiempo aproximado: 7 horas
Gasto aproximado: aproximadamente 50€ de combustible (gasoil) y si decidimos tomar el tramo de peaje de la AP-7 entre 25 y 30€ de peaje. Tened en cuenta que el gasto de combustible dependerá de varios factores (coche, velocidad, precio de cada gasolinera) . Nosotros ponemos algo orientativo basándonos en nuestra experiencia.

Tossa de Mar

Este pueblo es precioso, y gana mucho iluminado por la noche. Cuando nosotros llegamos, en pleno mes de Agosto, estaba colapsado de gente y costaba encontrar aparcamiento. El poco que había era de pago. Sin embargo mereció la pena parar aquí.

La playa no es grande, y en los alrededores hay algunas calas. El único pero, en el caso de la playa, es que los barcos se adentran mucho en la misma y el agua puede tener restos de aceite. También es posible que sea derivado por la aglomeración de la época del año, que atrae también a este tipo de turismo.

Aun así, lo más atractivo de este pueblo es el castillo que gobierna su costa, y que conserva los cañones que se utilizaban antaño. Este castillo es el único ejemplo de población medieval fortificada que todavía existe en la costa catalana. Construido inicialmente en el siglo XII, se ha conseguido conservar en muy buen estado gracias a las numerosas reconstrucciones y restauraciones que ha tenido a lo largo de los tiempos. Se construyó para protegerse de la piratería que acechaba por aquella época en la costa.

Castillo de Tossa de Mar
Castillo de Tossa de Mar

Además del famoso castillo, el pueblo posee múltiples rincones por los que pasear e incluso montar en bicicleta. Muy recomendable.

Segunda Etapa: De Tossa de Mar a Mónaco

Tras pasar el primer día en Tossa, toca dormir para después emprender la siguiente etapa del viaje. Cogemos el coche por la mañana y cruzamos la frontera, en el pueblo de La Junquera, para entrar en Francia y llegar a Montecarlo.

El trayecto desde Tossa hasta la frontera es sencillo, pero también es de pago. Os aconsejamos repostar aquí antes de entrar en Francia. A partir de aquí los precios de los combustibles suben bastante. En la frontera no hay barreras, por lo que no habrá que esperar colas.

Una vez dentro de Francia, cogeremos la autopista A9, que es de peaje con algunos tramos gratuitos. Pasaremos por pueblos y ciudades de la Costa Francesa como Perpiñán, Narbona o Arles. E incluso si nos desviamos un poco y tenemos tiempo, podríamos ir a Carcasona. En esta zona hay una ruta preciosa por los castillos cátaros (que próximamente podréis ver en este blog).

Tras pasar esta preciosa parte de Francia, todo serán autopistas anchas y seguras, aunque también caras. Como os he dicho antes, aquí se intercalan autopistas gratuitas con autopistas de peaje.

Kilómetros etapa: 635 km
Tiempo aproximado: 6 horas y media
Gasto aproximado: aproximadamente 50€ en gasoil y contad con que para cruzar esta parte de Francia habrá que pagar unos 60€ en peajes.

Costa Azul (Côte d’Azur)

Tras unas horas de autopista llegamos a la llamada costa azul de Francia. Lugares emblemáticos como Cannes, Niza o Mónaco encabezan esta zona, en la que por cierto veréis coches y personas de muy alto nivel adquisitivo. Podemos aprovechar para dar una vuelta por ellas, nosotros pasamos con el coche por Cannes y Niza, pero nos paramos en Mónaco.

Eso sí, antes de pararnos y meter el coche en un garaje público, no pudimos evitar dar una vuelta al famoso trazado que da vida al GP de Mónaco en la F1. Obviamente, plagado de semáforos, pasos de cebra y a una velocidad legal de ¿40? Km/h, pero igual de mágico. Al entrar al tunel uno se cree Michael Schumacher, Fernando Alonso o Lewis Hamilton, pero tranquilos, hay un radar :D.

Casino de Montecarlo (Mónaco)
Casino de Montecarlo (Mónaco)

Una vez aparcados dimos un paseo por la ciudad. Visitamos el famoso puerto deportivo, paseamos por Santa Devota, y nos pateamos la plaza del Casino. Mucho lujo, muchos coches bonitos, pero sobre todo mucha envidia. Aquel día nos hizo un calor horrible, estábamos a 36 grados con su correspondiente humedad. Aun así disfrutamos de una ciudad-estado maravillosa.

También merece mucho la pena hacer una visita al Jardín Exótico y la Gruta del Observatorio. Es un jardín botánico de vegetación exótica situado sobre un peñón en pleno corazón de la ciudad, con unas vistas verdaderamente magníficas. Uno de los recorridos a hacer por el paseo es visitar la Gruta del Observatorio, una cueva de origen prehistórico situada a 60 metros bajo tierra en la que verás multitud de estalactitas y estalagmitas. La tarifa general para entrar al parque en 2016 es de 6,90€.

Tercera Etapa: Desde Mónaco a Turín

Volvemos a la realidad, cogemos nuevamente el coche que desde luego poco tiene que ver con los Rolls Royce, Ferrari o Porsche que nos habíamos acostumbrado a ver y ponemos rumbo a Turín. Como recomendación nuevamente, si tenéis que repostar es muchísimo mejor que lo hagáis en Mónaco o en Francia. En Italia los precios de los carburantes son muy elevados, y en las gasolineras de la Autostrada (Autopista) hay que andarse con ojo. En varias ocasiones nos paramos en una gasolinera por los precios que marcaban en el cartel exterior, y al pararnos nos damos cuenta de que el surtidor marca 20 o 30 céntimos más por litro!

Sin darnos cuenta, tras unos pocos minutos cruzamos la frontera por la región de Liguria y ya estamos en el país transalpino. La Autostrada es de peaje, con ella atravesaremos verdes paisajes hasta llegar (muy cansados) a nuestro destino: Avigliana.

Kilómetros etapa: 270 km
Tiempo aproximado: 3 horas y media
Gasto aproximado: en total unos 60€. 30€ se nos irán en peaje y otros 30€ en combustible.

Avigliana (Turín)

Avigliana es un pequeño municipio italiano no muy turístico. Rodeado por un enclave natural precioso, este tranquilo pueblo tiene mucha historia. Ha sido invadido en varias guerras, tanto por franceses como por los propios italianos y en sus entrañas encontraremos construcciones derivadas de varios estilos. Además cuenta con dos lagos (Lago Grande y Lago Piccolo) que confieren al paisaje una belleza especial al reflejarse en ellos las montañas de alrededor.

Sacra di San Michelle (Avigliana, Turín)
Sacra di San Michelle (Avigliana, Turín)

Uno de los atractivos del pueblo es la Sacra de San Michelle. La Sacra es un monumento situado en la cima del monte Pirchiriano y es un símbolo de la región del Piemonte. Ha sido restaurado a lo largo de los años. Desde aquí tendremos unas vistas preciosas del Valle de Susa, a los pies de los Alpes.

Turín

Tras disfrutar del precioso pueblo de Avigliana, nos fuimos a Turín. No es una ciudad extremadamente turística. Pero hay rincones y museos dignos de mencionar, sobre todo para los aficionados al automovilismo como nosotros. Entre ellos, decidimos visitar el Edificio Lingotto, el Museo del Automóvil de Turín y el magnífico estadio de la Juventus.

Pista de pruebas de FIAT en Lingotto
Pista de pruebas de FIAT en Lingotto

El Lingotto es un barrio de Turín, conocido por su emblemático centro comercial. El Edificio Lingotto, antes de ser centro comercial, se usaba como fábrica y pista de pruebas de la FIAT. Un dato curioso, es que dicha pista se situaba en lo alto del edificio, a la que se accedía mediante una cuesta en espiral.

Ferrari F248 (Museo Automobile di Torino)
Ferrari F248 (Museo Automobile di Torino)

Otra de nuestras visitas en Turín fue el museo del automóvil, situado cerca del río Po. En este museo encontraremos auténticas joyas de la automoción desde sus inicios hasta la actualidad, pasando por los modelos más emblemáticos de FIAT y Ferrari.

Juventus Stadium (Turín)
Juventus Stadium (Turín)

Nuestra visita concluye acercándonos al nuevo estadio de la Juventus de Turín. Construido e inaugurado en 2011, es un complejo deportivo de última generación. En él podremos encontrar los museos y las tiendas del club, por lo que si somos fans de este equipo italiano disfrutaremos como niños.

Cuarta Etapa: Desde Turín a Milán

Nuestra última etapa y visita del roadtrip es llegar a Milán. Una vez allí, nuestra recomendación es dejar el coche en uno de sus muchos parkings disuasorios. En cualquiera de estos parking podremos dejar el coche por 2€/día y desde allí coger el metro hasta el centro de la ciudad.

Kilómetros etapa: 142 km
Tiempo aproximado: 2 horas
Gasto aproximado: fueron unos 17€ en peaje y aproximadamente 15€ en combustible.

Milán

Catedral de Il Duomo (Milán)
Catedral de Il Duomo (Milán)

Nuestra primera parada, obviamente, es la Piazza del Duomo y su catedral. Esta famosa catedral gótica es una de las más grandes del mundo y se nota nada más verla. Su presencia es impresionante y en su interior pueden entrar más de 40.000 personas, increíble. Construida en 1386 pero finalizada en…¡1965!, ha pasado por múltiples manos y ha sido esculpida por numerosas generaciones. También, situado en la misma Piazza del Duomo visitamos la famosa galería Vittorio Emmanuelle II. Nos sorprendió mucho el lujo y las preciosas bóvedas acristaladas.

Bóveda galería Vittorio Emmanuele
Bóveda galería Vittorio Emmanuele

Continuamos paseando por la ciudad hasta llegar al llamado cuadrilátero de la moda. Se encuentra delimitado por las calles Via Montenapoleone, Via Alessandro Manzoni, Via della Spiga y Via Sant’Andrea. En estas famosas calles comerciales encontraremos privativas tiendas nos vuelven a hacer sentir una envidia que no sentíamos desde Mónaco. Sin embargo, Milán es la ciudad de la moda y por ello no podiamos dejar de visitar sus tiendas, aunque sea para ver solo los escaparates.

Tranvía de Milán
Tranvía de Milán

Nuestro paseo continua en el famoso y antiguo tranvía. Fue construido en 1881 y nunca ha dejado de utilizarse para dar servicio a los ciudadanos y turistas de esta ciudad.
Nos bajamos en la parada “Cairoli” para visitar el Castello Sforzesco, situado frente al bonito parque Sempione. El castillo cuenta con varios museos como el Museo Egipcio o el Museo de Arte Antiguo.

Stadio San Siro (Milán)
Stadio San Siro (Milán)

Y por supuesto, para los aficionados al fútbol no podía faltar la visita al mítico San Siro (Stadio Giuseppe Meazza) de Milán. Impone y mucho su construcción desde las afueras, y se respira ambiente de fútbol según sales de la estación de Metro. Visitamos también el museo y, como comparten el estadio tanto el Milan como el Inter, tanto en la tienda como en el museo encontraremos la historia y productos de ambos clubes.

Viaje de vuelta

Después de todo esto, a descansar por que toca volver a casa. El viaje de vuelta lo hicimos atravesando los Alpes en lugar de cruzar la frontera por la costa como habíamos hecho a la ida. Os podemos asegurar que los pueblos y las vistas son maravillosas. Hicimos parada en Bardonecchia, una localidad famosa por sus pistas de esquí, aun que como la visitamos en Agosto sólo pudimos disfrutar de sus bonitas calle y los paisajes de la zona. Tras unas 16 horas de viaje de vuelta, llegamos de nuevo a Madrid muy cansados pero muy contentos.

La distancia recorrida entre el viaje de ida y el de vuelta  fueron unos 3500 km. Estimamos que el coste del combustible y los peajes del viaje ida y vuelta fueron unos 500€. A esto, hay que sumar alojamiento, comida y entradas a museos. En nuestro caso realizamos el viaje en una semana. Tomando 3 días para el viaje de ida y haciendo la vuelta del tirón.

Para calcular los gastos de combustible y peajes de vuestros roadtrips y para organizar los itinerarios os recomendamos usar la web de Michelín. Fue la que usamos nosotros y la verdad que es bastante fiable.

Muchas gracias por llegar hasta aquí, esperamos que os animéis con un roadtrip y nos contéis vuestras experiencias!

¡Buen viaje!

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